miércoles, 17 de diciembre de 2008

LA RUPTURA DEL PACTO CONSTITUCIONAL


Por Nacho Toledano.

Publicado en el Núm. 154 (ÉPOCA II) de "La Gaceta Escurialense".
Los que pensamos en la necesidad de cambiar este actual estado de cosas, creemos en la urgente tarea de llevar al Estado a un proceso de agitación revolucionaria que desemboque, en un tiempo más o menos largo, en una efectiva transformación social y política. Los analistas políticos más sagaces han detectado -en los tiempos que corren- una fase de agitación revolucionaria o, cuanto menos, prerevolucionaria. Cada vez son más las fuerzas y personas que piden cambios. Sin duda alguna, y como ejemplo de esta propugnada transformación, puede ser un icono emblemático la lucha por una República. La caída de la Monarquía y la venida de la Tercera República en España marcaría el aldabonazo de una cadena de cambios políticos y económicos de naturaleza trascendental para nuestro futuro. De lo que no me cabe duda es del hecho de que existen Instituciones a las que la crisis no debe -no puede- dejar al margen. Es injusto, por ejemplo, que cuando los españoles se empobrecen sufriendo las consecuencias del desplome de este conglomerado político-financiero, continúen incólumes los más firmes pilares del mismo. Banca, partidos políticos, Sindicatos... todos deben empezar a ser castigados por la ciudadanía consciente. Y entre estos pilares -por su mismo carácter de símbolo- destaca el llamado primero de los españoles. Juan Carlos I, así llamado por su nivel salarial de primera clase. El primero en el ranking de los que cobran del Estado.
Y es que es un escándalo. Es una auténtica vergüenza que, justo al inicio de esta crisis de envergadura todavía desconocida, la Casa Real haya respondido -nada más y nada menos- que con un aumento de sueldo. Nueve millones de Euros anuales y absoluta imposibilidad de conocer sus inversiones, rentas y participaciones empresariales... ¿para cuándo una Comisión de Investigación Parlamentaria? ¿para cuándo una exhaustiva relación de bienes, precios y fechas de adquisición del patrimonio de la Familia Real? ¿cuándo podremos conocer exactamente las finanzas reales?
Viene esto a cuento porque -ya era hora- el PCE se ha echado al monte. Los comunistas españoles han decidido -después de años y años de prebendas, regalos, subvenciones y regalías- subvertir el orden existente y luchar decididamente por la transformación social. Alejados del juancarlismo crónico, los comunistas españoles han decidido luchar por la Revolución Social. Ya era hora. Hacía años que les estábamos esperando a este lado del Missisipi. Ello ha sido anunciado a través de un reciente Documento redactado por la denominada Secretaría de Movimientos Sociales del PCE. Puro oficialismo rogelio. En esta homilía laica, pronunciada con ocasión de los treinta años de la Constitución del 78, nuestros primos han declarado roto el pacto constitucional y anuncian un intenso trabajo del Partido en aras de la consecución de la República. Los comunistas españoles parten de una premisa perfectamente válida, pero que muchos llevamos lustros sosteniendo. Cero, por tanto, en praxis revolucionaria y cero, asimismo, por apuntarse al carro de manera tardía y extemporánea. Se dice que es inviable cualquier desarrollo constitucional que parta de las premisas políticas actuales. No se puede seguir en el consenso cuando existen millones de pobres -empobrecidos según la acertadísima terminología de Caritas- que no se han visto beneficiados por derecho constitucional alguno. No se puede colaborar en el mantenimiento de un sistema político basado en constantes recortes sociales en beneficio de unos pocos. Derechos constitucionales que no encuentran su plasmación en un aumento del nivel de vida de la gran mayoría de nuestros ciudadanos. Y es que el engranaje se ha sostenido en tanto y cuanto la ciudadanía iba tirando económicamente. Desde el momento en que el sistema financiero se desploma... se acabó el invento. Se acabó cualquier excusa políticamente admisible. El último que apague la luz.
Dice esta Secretaría que, a nivel municipal, el PCE se pone del lado de aquellas fuerzas politicas y sociales que propugnan la República. Que los comunistas españoles comienzan una campaña institucional de iniciativas conducentes a iniciar este proceso revolucionario. Animan a sus cargos municipales electos a entrar en contacto con estas agrupaciones y colectivos, a los efectos de coordinar esta batalla por la Tercera República. Bienvenidos sean en la parte que nos toca, porque ya hace mucho que nosotros, los falangistas, estamos luchando por la instauración de la República. Creemos que el régimen republicano es un punto inexcusable de partida para una ampliación de nuestros derechos y libertades democráticas. Por tanto, la incorporación de más gente a la lucha es siempre una alegría. Iniciativas republicanas a nivel municipal que, por otra parte, no sabemos la repercusión que tendrán en nuestro Municipio de San Lorenzo de El Escorial. Aquí también tenemos un Concejal de Izquierda Unida pero, por ahora, ha demostrado estar a otras cosas distintas que a la mera instauración republicana. Se llama José Luis Escario y, desde ahora, cuenta con mi más firme respaldo en la presentación de mociones, peticiones, adhesiones y demás. Eso, siempre que tengamos suerte y no sea juancarlista, progresista moderado, propepero o, sencillamente, monárquico. De todo hay en la Viña de la Hoz y el Martillo. De todas formas -y sea lo que sea- nos alegramos. Como no vamos nosotros -a estas alturas de la película- a aprovechar y a celebrar el acontecimiento de que los comunistas hayan dado por finiquitado el consenso constitucional. Después de treinta años... lo menos que se puede hacer es congratularse por este meditado -meditadísimo a juzgar por el tiempo transcurrido- paso político.


LEIDO EN EL BLOG DE NACHO TOLEDANO

VIDEO HORTERA DEL GOBIERNO PARA QUE LOS JÓVENES SE PONGAN CONDÓN



El gobierno de España —así se llama en los anuncios de la tele, aunque yo tengo mis dudas al respecto—, ha decidido que los jóvenes de nuestro país son básicamente subnormales, y como a tales se dirige en el anuncio que promociona el uso del preservativo para evitar embarazos indeseados tras un revolcón con el novio/a o rollete de turno.


Por José Vicente Pascual

El gobierno de España —así se llama en los anuncios de la tele, aunque yo tengo mis dudas al respecto—, ha decidido que los jóvenes de nuestro país son básicamente subnormales, y como a tales se dirige en el anuncio que promociona el uso del preservativo para evitar embarazos indeseados tras un revolcón con el novio/a o rollete de turno.
El lenguaje simiesco en el que se expresan los actores del spot, a imitación del afamado "Yo Tarzán, tú Jane", no consigue hacer más sencillo el mensaje, ni tan siquiera ponerlo a la altura compresiva de quienes, presupone el gobierno de España, padecen un grave déficit neuronal o en su defecto sufren las consecuencias de una educación propia de focas amaestradas o algo así. Por el contrario, la estética suburbial, la música cutrerrapera y la penosa letra de este bodrio ha conseguido irritar a los pocos jóvenes que manifestaron algún interés en la campaña. El secretario de la agrupación Pueblolibre, cercana a las juventudes socialistas, ha manifestado su disconformidad con estas palabras: "Parece que en vez de a los jóvenes españoles se estén dirigiendo a los escolares atrasados de un colegio en Harlem".
Todo esto se hace con el dinero del Estado y a mayor prestigio de la gestión del ministerio de Sanidad. Su entrañable titular, Bernat Soria, debe de sentirse muy satisfecho del resultado. Confieso que me cae simpático este caballero con semblante de libertino decimonónico, por una razón: siempre ha sido partidario de los remedios tradicionales, los de toda la vida, para combatir cualquier problema de salud pública. Recuerden los consejos que impartía el verano pasado con objeto de que el personal no sucumbiera ante las olas de calor: permanecer a la sombra, no hacer esfuerzos a más de cuarenta grados, beber mucha agua y darse una ducha de vez en cuando. Más sencillo y más barato, los folletos de mano. Para las epidemias de gripe invernales, lo previsible: brasero, mesa camilla, que los ancianos salgan poco a la calle y sopas bien calentitas.
Ahora ha tomado las riendas de un problema también muy serio: el alarmante número de embarazos en adolescentes, niñas entre los doce y los dieciséis años de edad, totalmente incapacitadas para asumir su responsabilidad como madres. Fácil: el condón que ya se vendía en botica cuando nuestros abuelos iban al barrio chino con intenciones de consagrar una cana al aire. "Si no eres casta, sé cauta", parece que quiere decir Bernat Soria a las potenciales embarazadas. Pero, hombre pragmático a la postre, sabe que lo más probable es que las víctimas de la LOGSE y la ESO desconozcan el significado de palabras como "casta" y "cauta". De tal forma, al estilo zulú, expone su consejo: "Sin condón yo sobro... Sólo con koko, yo pongo condón".
Lo dicho. Yo Tarzán, tú Jane, la mona se llama Chita y el ministro Bernat. A veces Soria.
TEXTO LEIDO EN EL MANIFIESTO.

jueves, 4 de diciembre de 2008

EL NACIONALISMO VASCO QUIERE A SU TIERRA EN LA ÉPOCA DE LAS CAVERNAS



El asesinato del empresario vasco, el Sr. Uría, y la oposición del nacionalismo vasco en su versión más batasuna, al tren de alta velocidad, es un clásico. El nacionalismo vasco nació dentro de una visión integrista de la sociedad vasca. De hecho el nacionalismo vasco tiene una línea de orígen clerical-integrista. El nacionalismo vasco es una escisión del carlismo, y tiene al progreso entre sus demonios. Contra el demonio del progreso, vienen a luchar los batasunos y sus cohortes. Que no son sino los integristas de hoy, herederos y continuadores de los de los de ayer.

El tren de alta velocidad, es un elemento de cohesión nacional. Una sociedad cerrada como la vasca necesita de mezclarse, viajar y tratarse con el resto de los españoles para ver que sus famosos hechos diferenciales, no lo son sino en términos folclóricos. Si un matrimonio estuviera siempre fijándose en el hecho diferencial que existe entre ambos, esto les conduciría sin ninguna duda al divorcio. No son los hechos diferenciales los que crearon España, sino los hechos cohesionadores. Los hechos que nos hicieron compartir un mismo Destino.

El nacionalismo se cura viajando. Y eso es lo que le hace falta a las nuevas generaciones vascas. Viajar. Tratarse con el resto de los españoles, para que vean que nada les diferencia del resto en lo fundamental. Que nadie les ataca. Que nadie les tiene envidia ni tirria. Que nadie les odia. Por eso es importante que el Tren de Alta Velocidad enlace a la sociedad vasca con el resto de la sociedad española. El nacionalismo vasco, el terrorismo vasco, lo sáben. Y por eso lo atacan. Y por eso lo tenemos que defender todos los demás.

LOS FASCISTAS LLEVAN CORBATA



Artículo del escritor y periodista Arturo Pérez-Reverte publicado en la revista XLSemanal en su sección ‘Patente de corso’ el 16 de noviembre de 2008 (pagina 8).


LOS FASCISTAS LLEVAN CORBATA


Cuando digo que este país es una mierda, algún lector elemental y patriotero se rebota. Hoy tengo intención de decirlo de nuevo, así que vayan preparando sellos. Encima hago doblete, pues voy a implicar otra vez a Javier Marías, que tras haberse comido el marrón de mis feminatas cabreadas, acusado de machista –¿acaso no se mata a los caballos?–, va a comerse también, me temo, la etiqueta de xenófobo y racista. Y es que, con amigos como yo, el rey de Redonda no necesita enemigos.
Madrid, jueves. Noche agradable, que invita al paseo. Encorbatados y razonablemente elegantes, pues venimos de la Real Academia Española, Javier y yo intentamos convencer al profesor Rico –el de la edición anotada y definitiva del Quijote– de que el hotel donde se aloja es un picadero gay. Lo hacemos con tan persuasiva seriedad que por un momento casi lo conseguimos; pero el exceso de coña hace que, al cabo, Paco Rico descorne la flor y nos mande a hacer puñetas. Que os den, dice. Y se mete en el hotel. Seguimos camino Javier y yo, risueños y cargados con bolsas llenas de libros. Bolsas grandes, azules, con el emblema de la RAE. Cada uno de nosotros lleva una en cada mano. Así cruzamos la parte alta de la calle Carretas, camino de la Plaza Mayor.
Imaginen –visualicen, como se dice ahora– la escena. Capital de España. Dos señores académicos con chaqueta y corbata, cargados con libros, hablando de sus cosas. Del pretérito pluscuamperfecto, por ejemplo. En ese momento pasamos junto a dos individuos con cara de indios que esperan el autobús. Inmigrantes hispanoamericanos. Uno de ellos, clavado a Evo Morales, tiene en las manos un vaso de plástico, y yo apostaría el brazo incorrupto de don Ramón Menéndez Pidal a que lo que hay dentro no es agua. En ésas, cuando pasamos a su altura, el apache del vaso, con talante agresivo y muy mala leche, nos grita: «¡Abajo el Pepé!… ¡Abajo el Pepé!». Y cuando, estupefactos, nos volvemos a mirarlo, añade, casi escupiendo: «¡Cabrones!».
Me paro instintivamente. No doy crédito. «¡Pepé, cabrones!», repite el indio guaraní, o de donde sea, con odio indescriptible. Durante tres segundos observo su cara desencajada, considerando la posibilidad de dejar las bolsas en el suelo y tirarle un viaje. Compréndanme: viejos reflejos de otros tiempos. Pero el sentido común y los años terminan por hacerte asquerosamente razonable. Tengo cincuenta y siete tacos de almanaque, concluyo, voy vestido con traje y corbata y llevo zapatos con suela lisa de material. Mis posibilidades callejeras frente a un sioux de menos de cuarenta son relativas, a no ser que yo madrugue mucho o Caballo Loco vaya muy mamado. Sin contar posibles navajas, que alguno es dado a ello. Además tiene un colega, aunque nosotros somos dos. Podría, quizás, endiñarle al subnormal con las llaves en el careto y luego ver qué pasa con el otro; pero acabara la cosa como acabara –seguramente, mal para Marías y para mí–, incluso en el mejor de los casos, con todo a favor, hay cosas que ya no pueden hacerse. No aquí, desde luego. No en este país miserable. Imaginen los titulares de los periódicos al día siguiente: «El chulo de Pérez-Reverte y el macarra de Marías se dan de hostias en la calle con unos inmigrantes». «Xenofobia en la RAE.» «Dos prepotentes académicos racistas, machistas y fascistas apalean salvajemente a dos inmigrantes.» Aunque aún podría ser peor, claro: «Marías y Reverte, apaleados, apuñalados e incluso sodomizados por dos indefensos inmigrantes».
Marías parece compartir tales conclusiones, pues sigue caminando. A envainársela tocan. Lo alcanzo, resignado, y llegamos a la Plaza Mayor rumiando el asunto. «Es curioso –dice pensativo–. A mí tío, republicano de toda la vida, lo insultaban por la calle, durante la República, por llevar corbata.» Yo voy callado, tragándome aún la adrenalina. Quién va a respetar nada en esta España de mierda, me digo. Cualquier analfabeto que llegue y vea el panorama, que oiga a los políticos arrojarse basura unos a otros, que observe la facilidad con la que aquí se calumnia, se apalea, se atizan rencores sociales e históricos, tiene a la fuerza que contagiarse del ambiente. Del discurso bárbaro y elemental que sustituye a todo razonamiento inteligente. De la demagogia infame, la ruindad, el oportunismo y la mala índole de la vil gentuza que nos gobierna y nos envenena. Ésta es casa franca, donde todo vale. Donde todos tenemos derecho a todo. Cualquier recién llegado aprende en seguida que tiene garantizada la impunidad absoluta. Y pobre de quien le llame la atención, o le ponga la mano encima. O tan siquiera se defienda.
Así que ya saben, señoras y caballeros. Ojito con las corbatas y con todo lo demás cuando salgan de la RAE, o de donde salgan. Nos esperan años interesantes. Tiempos de gloria.

LA GENERACIÓN COÑAZO DEL 68

Hay gente que vive de lo que hace. Hay otros que viven de lo que dicen que hicieron. En España, hay una casta, que vive de contarnos batallitas de lo que hicieron allá por el 68 y alrededores. Un diputado socialista le soltó a Cristina Almeida una vez que ella pertenecía "a la generación coñazo del 68". Esa y otras lindezas como una broma sobre el Prestige, le valieron el puesto. Cuando creíamos que esta generación se iba agotando, y nos parecía a todos que volver la vista atrás se iba acabando, nos vuelven a reabrir el tema con la Ley de Memoria Histórica.

Lo más curioso, es que José Luis Rodríguez Zapatero, no perteneció a la generación de resistentes al franquismo. De hecho, por ley natural no pudo hacerlo. Y es que nuestro presidente nació en 1960, por lo que cuando el general Franco murió contaba con sólo 15 años. Así pues, poco pudo luchar contra el franquismo. Pero en realidad, todo este asunto no se ha sacado de la polvera de los tiempos, sino para fastidiar al contrario. Eso, sin tener en cuenta que es posible que esos polvos que el asunto pueden levantar no benefician a nadie. Y en especial no benefician a una sociedad que mire al futuro, en lugar de al pasado.

Y puestos a revisar la historia, yo me pregunto. Porqué la Ley de Memoria Histórica tiene que constreñirse exclusivamente al periodo comprendido entre 1936 a 1975 y no lo echamos un poco hacia atrás. ¿Porque no nos fijamos en los demanes producidos durante la segunda o la primera república? o mejor ¿porqué no nos fijamos en lo ocurrido durante el califato de Córdoba, o durante la ocupación romana? Así le podríamos pedir explicaciones y compensaciones por deudas históricas a Mohamed VI, a Silvio Berlusconi y hasta al maestro armero si se pone a tiro.

Esto no nos lleva a ningún lado, y son debates políticos que a la gente de la calle no le interesan en absoluto. Háblennos de cómo llegar a final de mes, de cómo convivir todos en paz, de cómo acabar con el terrorismo, de cómo poner coto a las bandas de mafias y delincuentes que nos vienen del extranjero y déjennos de zarandajas. ¡Que soys todos de la generación coñazo del 68! ¡Pesados!

LAS CIEN DONCELLAS (Romancero castellano)


En los tiempos que corren, es necesario recordar que España no se forjó con alianzas de civilizaciones, sino con mucho esfuerzo, mucho sudor y mucha sangre. De nuestro territorio expulsamos a todos cuantos nos vinieron a soyuzgar. Hemos sido siempre, un pueblo indómito. Y no debemos olvidar nuestro pasado. En un tiempo en el que a nuestros hijos se les intenta criar como si no tuviésemos pasado, como si nuestras raíces no fuesen el latín y el griego, como si España hubiera nacido de una especie de asamblea donde todos decidimos en votación tranquila de urna acristalada crear esta Nación, recordemos nuestra historia. Porque España, no se creó así. Y perderemos nuestro destino, si olvidamos nuestros orígenes. Eso no es óbice para recordar también que en el caso de los hombres, orígenes no son destinos.


De León y las Asturias
Ramiro tiene el reinado.
Esos moros de Barduliale
enviaron su mandado,
que si paz quiere con ellos
el tributo les sea dado
que les daba aquese rey,
Mauregato era llamado.
Cada año son cien doncellas
las cincuenta hijas
dalgopara se casar con ellas
y tenellas a su mando.
Gran pesar cobrara el rey
en oír el tal recado;
entró en tierra de los moros,
mucho lo había estragado.
En Abella1, ese lugar ,
muy gran lid había trabado;
despartiéralos la noche
en Clavijo, ese Collado.
Los cristianos con fatiga
a Dios estaban llamando,
llorando de los sus ojos,
muy grandes sospiros dando.
Lo que le pedían era
que no los haya olvidado,
ni consienta que los moros
queden muertos en el campo;
ruéganle que los acorra
pues es su Dios soberano.
Adurmióse el rey Ramiro,
Santiago le ha hablado;
díjole: -Rey, sabe cierto
que cuando Dios por su mano
nos repartiera las tierras
do fuésemos predicando,
solo España a mí la dio
que le tuviese a mi cargo.
Defendella he de los moros,
favor soy de los cristianos;
despierta tú, rey no duermas,
no dudes lo que te hablo,q
ue yo te vengo a ayudar
contra los moros paganos.
Con una cruz colorada,
rey, me verás peleando,
seña blanca sobre mí
y también sobre el caballo.
Confiésate tú, el rey,
y también los tus vasallos,
herir recio2, que los moros
muertos quedarán en campo;
llamad el nombre de Dios
con el mío apellidando-.
Despierto que fue el buen rey,
el sueño había revelado;
hizo lo que le mandó
Santiago, el apóstol santo.
Hirieron fuerte, en los moros,
del campo los ha lanzado,
y tantos murieron de ellos,
que no pueden ser contados.
De allí quedara en Castilla
el invocar a Santiago
al tiempo de las batallas
que han habido los cristianos.
( Las cien doncellas - Romancero Castellano)

ETA DE NUEVO VUELVE A MATAR


Los terroristas de ETA vuelven a matar. En realidad no es una noticia nueva. Es sólo parte de un ritual que macábramente se repite con periodicidad. Hoy, todos los políticos "de bien" lanzarán mensajes de condolencia y condenarán el atentado. Pero mañana o pasado, cuando la sombra de ese atentado se disuelva en el ambiente, volverán a lo suyo. Y es que este, en el fondo no es su problema. Su problema es cómo financiar sus partidos, como hacer caja para sus campañas electorales, cómo disponer de los medios necesarios para mantenerse en el poder.

Y el hoy lamentable asesinato de Uría, se transformará pasado mañana en un número estadístico más, de las bajas de esta guerra declarada unilateralmente. Porque no olvidemos que esta es una guerra declarada de forma unilateral. Aquí hay una parte que ha declarado la guerra a la otra. Y los políticos de nuestro lado todavía no han entendido que estamos en guerra. Que atacan nuestros hogares, que esquilman lo que producimos, que cojen a los nuestros como rehenes, que matan a nuestras gentes. Y es una guerra irregular. Es una guerra guerrillera, a la que intentamos oponernos con un ejército regular compuesto por nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. Por eso estamos perdiendo. Porque nuestros políticos todavía no saben que en cualquier manual de guerra, a cualquier fuerza guerrillera no se le puede oponer sino un cuerpo de interposición de operaciones especiales o de unidades guerrilleras que les combatan en su mismo terreno.

Ellos utilizan el terreno perfectamente. Y su logística se la proporciona el mismo pueblo que los proteje. Ese es su punto fuerte, y es el que hay que atacar y derribar como paso previo a un enfrentamiento de mayor calado. No se puede permitir que siga habiendo ikastolas en las que se cría a nuevas generaciones en el odio a lo diferente. No se puede permitir que estén en los ayuntamientos que les financian sus actividades y su estructura. No se les puede permitir que se reúnan tranquilamente y sin tapujos, en sus txocos y tabernas, para organizar sus ofensivas contras nuestros bienes, gentes y haciendas. No se puede dejar que haya curas que les sigan bendiciendo desde sus púlpitos cada domingo lo que hacen en contra de sus semejantes. En definitiva hay que luchar como lo hacen ellos. En igualdad de condiciones.

¿Porque quién se cree que en igualdad de condiciones, con mayores medios que los que ellos tienen, iríamos perdiendo esta guerra?

Los ejércitos pasan, los soldados son los que quedan.

ES LA HORA DE LA RESISTENCIA ESPAÑOLA



El concepto de nación española corre graves peligros. España en sí misma tiene los días contados, salvo que una resistencia articulada en todo el territorio la proteja. Para ello no se necesitan ejércitos, sino hombres y mujeres dispuestos al sacrificio personal que permitan su protección. España necesita hombres y mujeres de toda condición dispuestos a dar lo mejor de sí mismos para su defensa.

Los españoles hemos demostrado a lo largo de la historia, que cuando sacamos a pasear el coraje y la mala leche que en el fondo todos llevamos dentro, nada nos puede. España fue grande, cuando las naves eran gobernadas por comandantes vascos, tripuladas por marineros extremeños, andaluces o castellanos. Tripulaciones que no se preguntaban entre sí cual era su lengua materna, ni dónde había nacido cada cual, ni que costumbres locales les diferenciaban. sino que miraban hacia el futuro. Un futuro de vida en común que les hacía ser fuertes.

Hoy en día, ese futuro de vida en común está en peligro, y nuestra nación es débil porque muchos, que están más pendientes por sus beneficios personales que los comunes, se dedican a desmontar lo que costó siglos, sudor y mucha sangre a las generaciones que nos precedieron.

Por ello es necesario, que la resistencia se articule de algún modo a esta defensa. Y el modo tradicional y práctico que siempre hemos tenido los españoles para defender nuestro ser y nuestro territorio ha sido la guerrilla. Que cada cual, reconozca su territorio, lo recorra, y elija las posiciones para defenderlo. Que cada cual busque su logística, amparándose en los medios que le proporcionen sus paisanos. Y que cada cual saque de su interior esa mala leche que caracteriza a nuestro pueblo.

Antaño, nuestros antepasados cargaban las postas en sus escopetas y se echaban al monte. Hoy carguemos las nuestras con argumentos y sistemas de defensa modernos, y lancémonos donde haga falta, con los medios de que dispongamos a nuestro alcance para defender España.

Es nuestra obligación. Honor a todos los que se unan con altruismo a esta lucha.